En el Parque de los Cedros, en Ciudad Serdán, todos los días hay una historia de esfuerzo que merece ser contada.
Ella es Ana.
Desde hace tres años, tras la pérdida de su esposo, tomó en sus manos el oficio que él desempeñaba: lustrar calzado. Hoy, ese trabajo es el motor que sostiene a su familia.
Con dedicación y constancia, Ana trabaja cada jornada para brindar lo necesario a sus hijos de 11 y 16 años, y apoyar sus estudios.
Historias que inspiran y nos recuerdan que el trabajo diario construye grandes futuros.